Sunday, March 22, 2009

Profesionales no pedagogos en colegios: ¿Pastelero a tus pasteles?


Uno de los puntos más controvertidos en la nueva LGE es el artículo que permite a profesionales de carreras distintas a las pedagogías hacer clases en colegios. Como era de esperarse, los profesores han rechazado de plano la idea, en lo que ellos asumen como una defensa de la “profesión” docente, y otros denominan una defensa del “gremio” docente.

Soy ingeniero civil electrónico y me dedico a la docencia de física en diferentes universidades, y en mis diversos cursos me he podido dar cuenta de la mala formación con la que llegan muchos de mis alumnos. Una de las grandes causas, al menos en lo que respecta a física, es la escasez los profesores de buen nivel. Lamentablemente, hay pocos profesores de física (en muchos colegios se improvisan profesores de matemáticas, ciencias naturales y hasta biología para cubrir el puesto), muchos de ellos apenas dominan las materias y, para más remate, carecen de motivación y vocación. Muchos entraron a pedagogía porque no les dio el puntaje en la PSU para derecho, medicina o ingeniería. Esto, sumado a los bajos sueldos, malas condiciones de trabajo, pérdida de autoridad, alumnos insolentes que han llegado incluso a la violencia contra sus docentes, etc, hace que resulte imposible tener a “la mejor gente” en pedagogía. Resulta obvio pensar que, si los “pedagogos” hacen tan mal la pega, ¿por qué no darles la oportunidad a otros profesionales que tienen mejor manejo de contenidos, y que además les pueden mostrar con vivencias personales a los alumnos que lo que están aprendiendo les va a servir en el futuro?

Mis pocos años de experiencia docente me han dejado algunas enseñanzas:

  • Existe de todo en la Viña del Señor. Pedagogos buenos e inspiradores y otros que sabrán mucho de pedagogía pero que son un desastre a la hora de pararse frente a los alumnos.malos. Ser profesor es, ante todo, algo que se aprende en la práctica. La teoría pedagógica es importante, pero uno “se hace” profesor interactuando alumnos. Hay algunos profesionales a los cuales la docencia le sale natural, y son capaces de hacer buenas clases y de lograr que sus alumnos aprendan y se inspiren en él.. Creo que a esa gente no se le puede cerrar la puerta de los colegios, más aún si lo hacen con amor y vocación.
  • Sin perjucio de lo anterior, una cosa es ser buen profesional o buen investigador, y otra muy diferente es ser buen docente. Los títulos profesionales, los posgrados, un Premio Nobel, etc no garantizan nada en cuanto a la calidad de la docencia. Las universidades están llenas de académicos con magísteres y doctorados que son eminencias en sus especialidades, pero que como docentes dejan mucho que desear. Los posgrados garantizan que la persona tiene mucho conocimiento en una especialidad y que es capaz de generar nuevo conocimiento, pero no garantiza nada respecto a su capacidad de transmitirlo.
  • Ser profesor es mucho más que hacer clases y entregar conocimientos de manera ordenada (un buen libro puede cumplir perfectamente esa función). Ser profesor implica también orientar a los alumnos, escucharlos, motivarlos, encontrar el modo adecuado de explicar un concepto, tener paciencia con los que hacen preguntas “obvias”, etc. Se requieren muchas herramientas adicionales al manejo de los contenidos.

Me parece que para Ciclo Básico, donde la parte formativa es fundamental y donde no existe una orientación clara hacia lo profesional, debieran mantenerse la preeminencia de pedagogos de buena calidad. Sin embargo, para la Educación Media (en especial la técnico profesional) creo que la presencia de profesionales podría ser una gran ayuda, en especial en áreas como la física donde escasean los profesores competentes. Lo que sí, exigiría que estos profesionales acreditaran alguna capacitación en pedagogía, idealmente diplomado o master.

Es evidente que esto de los profesionales no docentes en colegios no pasa de ser un “parche” para los problemas de la educación. Creo que la verdadera solución pasa por darle a la profesión docente el status económico y social que merece y que tiene en los países más desarrollados. Tal como plantea el movimiento Educación 2020, un profesor debiera ganar lo mismo que un médico, un ingeniero o un abogado, y darle la respetabilidad que se merece. Así, tendríamos a la mejor gente de cada generación interesada en esta profesión. Sólo así –creo yo- podemos aspirar a la ansiada mejoría en la calidad de nuestra educación, porque tal como vamos, Chile corre el gran riesgo de quedarse atrás en la carrera hacia el desarrollo.

Saturday, March 15, 2008

El Master en Caza de Dragones


Hoy en día, muchos cuestionan si lo que se aprende en la universidad presenta una utilidad efectiva en el ámbito laboral. En ese sentido, la historia que se relata a continuación, original de Roger Schank y que escuché por primera vez a través de Javier Martinez Aldanondo, deja mucho en qué pensar.

Érase una vez un reino invadido por dragones: Sus habitantes estaban aterrorizados y para poner remedio a esta desesperante situación, decidieron diseñar un nuevo curriculum académico y preparar a sus mejores jóvenes para combatirlos. La mejor Universidad del país fue la encargada de entrenar a los jóvenes guerreros en el arte de matar dragones. La Universidad seleccionada contaba con un claustro de profesores con amplios conocimientos sobre multitud de aspectos que serían muy útiles para los futuros cazadores de dragones. Así que el claustro se reunió y formó un comité responsable del diseño del curriculum de un Master en Caza de Dragones (MCD). Este comité estaba compuesto por los profesores mas sabios de la Universidad y por tanto incluía profesores del área de Ciencias y del área de Letras. Había también representación del mundo de las Leyes y el Derecho, de Economía y Administración de Empresas y de Medicina. Por supuesto, no podía faltar la facultad de Ingeniería y la de Humanidades. De un grupo tan erudito, formado por los mejores y mas brillantes, solo podía esperarse lo mejor a la hora de instruir a aquellos que quisieran aprender a matar dragones.

En la reunión de planificación del currículum, todos estuvieron de acuerdo en que cada una de las facultades y cada profesor tenían algo importante que aportar.

  • Los profesores de la Facultad de Economía y Administración de Empresas manifestaron su preocupación respecto de la necesidad que futuros cazadores de dragones comprendieran como financiar una expedición de caza de dragones, además supiesen lo importante de escribir un buen plan de negocios para comercializar a posteriori la historia y lecciones derivadas de tan exitosa misión. Incluso se planteó el porcentaje que le debiera corresponder a la Universidad de los derechos exclusivos para llevar las experiencias adquiridas a un libro y al cine.
  • La Facultad de Ingeniería quería estar segura que los estudiantes-guerreros supieran: interpretar mapas, construir puentes (cuando fuera necesario) y disparar proyectiles.
  • La Facultad de Humanidades, por su parte, era consciente de que resulta viable razonar con los dragones, y propuso un curso para aprender a hablar Dragonés y Cómo Negociar con Dragones.
  • La Facultad de Derecho se ocupaba de todo lo relacionado con los derechos de los dragones y las potenciales demandas y querellas, por lo que sugirió un curso de Introducción al Derecho para los nóveles guerreros.
  • La Facultad de Artes quería asegurarse que el gran público fuese capaz de conocer cómo eran los dragones en realidad, por lo que propuso sendos cursos de fotografía y dibujo.
  • La Facultad de Ciencias deseaba aprender sobre los hábitos y la historia evolutiva de los dragones, por lo que propuso un curso básico de biología y evolución para los estudiantes del Master.
  • La Facultad de Medicina estaba preocupada por que los estudiantes no supieran, llegado el momento decisivo, cómo matar un dragón, lo que era perfectamente posible si no eran capaces de entender la constitución física de los dragones, por lo que un curso de anatomía era imprescindible.

Como ya hemos mencionado, esta Universidad era la más prestigiosa en la Tierra. Consecuentemente, sus académicos estaban muy ocupados trabajando en Proyectos de Investigación financiados con fondos públicos y gubernamentales y además viajando por el mundo dictando conferencias o trabajando como consultores y asesores de empresas y ONGs. En realidad, enseñar no era una tarea que les gustase demasiado y odiaban tener que desarrollar nuevos cursos ya que significaba mucho tiempo y esfuerzo. Estaban dispuestos a crear algunos cursos nuevos, pero la verdad, los cursos de postgrado para Master nunca fueron una prioridad. Por tanto, decidieron escoger cursos del currículum existente que pudieran ser útiles para los futuros cazadores de dragones. De ésta forma los estudiantes obtendrían una educación general amplia y global que les sirviese adecuadamente. Cuando terminaron, este fue el Currículum que diseñaron:

Primer Semestre:

  • Introducción al Dragonés
  • Conceptos Legales Básicos
  • Introducción a la Fotografía
  • Introducción a la Anatomía
  • Fuerza y Materiales

Segundo Semestre:

  • Introducción al Dragonés II
  • Libertades Civiles y Derechos Animales
  • Introducción al Dibujo
  • Anatomía de los Dragones
  • Física de los proyectiles

Todos estuvieron de acuerdo que sin duda habían creado un magnífico currículum, pero resultaba difícil cubrir todo lo necesario en un Master de un año, por lo que decidieron ampliar el Master en Caza de Dragones a un programa de dos años. Este fue el currículum que acordaron para el segundo año:

Tercer Semestre:

  • Negociación Básica
  • Historia Militar
  • Introducción a la Ética
  • Biología Evolutiva
  • Introducción a la Cartografía

Cuarto Semestre:

  • Introducción a la Ciencia Política
  • Marketing Básico
  • Finanzas Básicas
  • Introducción a la Informática
  • Logística

Todo el claustro de profesores, los académicos miembros del comité y los asesores consultados acordaron que el MCD contaba con un excelente currículo, completo y bien equilibrado y cubría todo lo que un estudiante necesitaría saber. Se reclutó un grupo de veinte estudiantes para el MCD quienes se graduaron al cabo de dos años, la mayor parte de ellos con muy buenas calificaciones. Los jóvenes entusiastas, al día siguiente de la ceremonia de graduación se lanzaron a la aventura de combatir a los dragones.

Tres de ellos fueron incapaces de recaudar fondos para financiar su expedición y tuvieron que dedicarse a otras actividades. Otros cinco de los restantes formaron un equipo de cazadores de dragones, pero tuvieron muchos problemas de convivencia y les resultó muy difícil trabajar juntos. Uno de los integrantes del equipo mató a un compañero y los tres restantes le mataron a él. Luego, huyeron y nunca mas volvió a saberse de ellos (hoy se encuentran prófugos y buscados por la INTERPOL.)

Los restantes doce fueron más exitosos. Formaron tres equipos de cuatro, bien financiados y donde las relaciones eran buenas y reinaba el espíritu de trabajo en equipo. Desafortunadamente, el primero de estos equipos nunca pudo encontrar un dragón al que matar, pese a que dedicaron mucho tiempo a su búsqueda. Finalmente, crearon una compañía que se dedica a entrenar y formar cazadores de Dragones.

El segundo equipo efectivamente encontró un dragón. Desgraciadamente, eso ocurrió por que el Dragón les encontró a ellos primero. Trataron de razonar con la bestia, pero sólo uno de ellos pudo recordar suficiente Dragonés como para hacerse a entender (ya que había pasado más de un año desde el curso de Introducción al Dragonés). Sin embargo, el graduado que hablaba Dragonés fluido, era el único que no superó el curso de Negociación. Logró enojar enormemente al Dragón al exigirle insistentemente y de malas maneras que no echase fuego mientras negociaban. El Dragón se comió a los cuatro miembros del equipo.

El tercer equipo también encontró al Dragón y lo combatió. Desgraciadamente, nunca antes habían tratado de luchar con un Dragón y la bestia resultó ser mucho más rápida y con una llama mucho más caliente de lo ninguno de ellos hubiese imaginado. El Dragón persiguió a uno de los miembros del equipo, lo capturó y lo lanzó por un precipicio, luego procedió a fundir primero las armas y luego el cuerpo del segundo miembro del equipo. Los otros integrantes no tenían idea de cómo entablar un combate siendo sólo dos (sus tácticas siempre consideraban un equipo de cuatro), por lo que negociaron su rendición: Actualmente manejan las relaciones públicas del Dragón.

Conclusiones

  • ¿Dónde estaban los cazadores de dragones en el curriculum? Si quiero enseñar a otros a cazar dragones, primero tengo que saber cazarlos yo mismo. Ningún miembro del claustro de profesores cumplía con este "simple" requerimiento.
  • ¿Dónde estaban los dragones en el currículum? Los alumnos nunca tuvieron ocasión de enfrentar a un dragón real a lo largo de los 2 años de estudios.
  • Lo teórico y lo práctico. Los egresados del Máster salieron (en el mejor de los casos) con un conjunto de conocimientos teóricos que podrían serle de alguna utilidad en su tarea. Sin embargo, no recibieron ninguna preparación práctica para cazar dragones. Por otra parte, dada la naturaleza práctica de la caza de dragones, ¿era un Máster la instancia adecuada para enseñar a cazar dragones? ¿No habría sido más adecuado un curso de instrucción a cargo de cazadores de dragones?
  • Como crear un engendro académico. Resulta evidente que las diferentes facultades estaban más interesadas en ser parte del “negocio” del Máster que de formar buenos cazadores de dragones. Cada una quiso incorporar al menos una asignatura en el programa, sin siquiera empeñarse en crear algo especialmente pensado para los cazadores, sino que más bien insertando asignaturas ya existentes que “pudieran serles de utilidad”. El resultado fue un engendro, un verdadero “mamarracho” académico, una oda al absurdo. ¿Desde cuándo un cazador cuyo objetivo es matar dragones, necesita saber de fotografía, derechos animales, ética, historia militar, etc?

Sunday, February 24, 2008

La tragedia de Gerardo Rocha: Cuando el intelecto no basta.


“Que a veces te caes, qué importa... es el mal quien lleva la cuenta de tus caídas. DIOS LLEVA LA CUENTA DE TUS LEVANTADAS. No te desalientes porque a veces retrocedes, que JAMAS SE RETROCEDE. ¿Acaso no has visto cómo caen los santos? y son... Santos, no porque jamás hayan caído, sino por levantarse una y otra vez, que de tanto levantarse se han fortalecido.”

Gerardo Rocha, “Todo….está en ti”

En medio de la vorágine del Festival de Viña del Mar, la opinión pública se vio conmovida por un cruento hecho de sangre: el martillero jubilado Jaime Oliva Robles fue asesinado por tres individuos que provocaron un incendio en su casa en El Quisco. Sin embargo, algo salió mal en el plan y uno de los autores quedó con casi la mitad de su cuerpo quemado, siendo llevado a un hospital donde, en el momento en que escribo estas líneas, está luchando por su vida.

Hasta aquí, más allá de lo penoso del suceso, no hay nada particular…salvo que la persona quemada (y en calidad de detenida en el hospital) es nada menos que Gerardo Rocha Vera, un poderoso empresario de la educación, fundador y dueño de la Corporación Santo Tomás, que agrupa a la Universidad, el Instituto Profesional y el CFT del mismo nombre, además de tres colegios. Se trata de un hombre visionario y dueño de una gran intelecto que, aunque nunca terminó una carrera profesional, colecciona doctorados Honoris Causa como si fueran sombreros; lleno de dinero, contactos e influencias, capaz de codearse de igual a igual con presidentes, empresarios, religiosos, intelectuales y personalidades como los Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu y Carlos Ximenes Belo; cumple funciones diplomáticas para dos provincias canadienses y es cónsul honorario de Filipinas; se dio el lujo de mandar una canción al Festival de Viña; y hasta escribió un libro de autoayuda llamado “Todo….está en ti”. En otras palabras, es el tipo de persona de la cual nunca se esperaría que participara en un delito tan absurdo como éste.

“El descontrol emocional es súplica para sí... y el control emocional es guardar para el resto”

Busqué su libro en Internet, y pude encontrar algunos pasajes en este sitio. Mi perplejidad iba aumentando a medida que iba leyendo sus reflexiones. Aunque mucho de lo que dice se puede encontrar en cualquier otro libro de ese género, hay algunas frases que me parecen dignas de rescatar:

  • “Deja que el mediocre se preocupe de tus errores, y tú de tus aciertos”
  • “Solo un mediocre piensa que un hombre jamás puede caerse”
  • “No te dediques a perfeccionar tus hijos sino a perfeccionarte”
  • “Tan imperfecto soy que hasta me creo perfecto”
  • “Nunca culpes a tus padres, que ellos culparán a tus abuelos”
  • “Tan imperfecto eres, que sólo podrías vivir con perfectos”
  • “Mientras más imperfecto soy, más perfección exijo a los demás”
  • “Quien abunda en explicaciones no esta muy convencido de lo que explica”
  • “Vale mucho más enfrentar los errores de tu decisión que un arrepentimiento hipócrita”
  • “No temas, que los temores se vuelven realidad”
  • “El temor nace de los falsos propósitos”
  • “NO me idealices ni me materialices ámame”
  • “Levanta la barrera de tu orgullo y deja pasar al amor”
  • “El sufrimiento tritura la materia y resucita el espíritu”
  • “Quien se lamenta de recibir poco es porque da poco”
  • “Cansado no pienses en las cosas del trabajo, que el cansancio se rebela y exagera más de la cuenta un problema que al otro día verás era tan pequeño”
  • “Los que se lamentan de recibir poco es porque piden demasiado”

“El sufrimiento resulta de la posesión sobre las personas y los objetos”

¿Cómo alguien tan objetivamente brillante, capaz de escribir reflexiones tan profundas y llenas de sabiduría fue capaz de caer tan bajo? Resulta evidente que si Rocha le hubiera hecho caso a estas frases, no estaría al borde de la muerte ni, de sobrevivir, con la posibilidad cierta de ir a parar a la cárcel y perder todo lo que ha construido con tanta sacrificio durante su vida.

Rafael Gumucio lo describió muy bien en Las Últimas Noticias: “La vida me ha enseñado a tener siempre cuidado con aquellos que dan lecciones con demasiada facilidad. Los que aman vivir entre discípulos, llenos de toda suerte de certezas, esconden generalmente un niño asustado que tiene miedo a quedarse solo en la oscuridad”. Detrás de esa fachada de poder y sabiduría, se esconde un hombre lleno de conflictos internos. Excéntrico, inseguro, orgulloso, emocionalmente dependiente y con muchos temores, en especial de tipo religioso, que al parecer pudieron más que su inteligencia, racionalidad y pragmatismo.

“Es un gran error pensar que el matrimonio es para ser feliz, cuando es para compartir la vida”

Su vida sentimental, profusamente descrita por la prensa en estos días, habla a las claras de lo anterior. Se casó muy joven con su primera mujer, quien fue víctima de sus celos enfermizos que lo llevaron a agredirla a comienzos de los años 80. Posteriormente, se enamoró de su actual pareja, una secretaria 20 años menor que él, secretaria del martillero asesinado, y con quien también desarrolló celos e incluso vigilaba a través de equipamiento electrónico.

En estos momentos se manejan dos posibles motivaciones de lo sucedido: un supuesto affaire entre su actual pareja y Oliva; y, la que parece más creíble hasta ahora, un supuesta violación y extorsión de Oliva a su pareja hace 15 años. Sea lo que sea que pasó, hizo que Rocha hirviera de indignación, y ni toda su inteligencia y racionalidad impidieron en que se embarcara en este absurdo plan de tan infausto final.

“Muchas veces es mejor detenerse y perder algo... que seguir y perderlo todo”

Más allá de cómo finalice esta trágica historia, hay muchas lecciones que creo se pueden sacar. Por mi parte, puedo rescatar los siguientes puntos:

1º) Pontificar es peligroso: Los “gurús” que se dedican a dar consejos, enjuiciar y dictar pautas de vida a los demás, muchas veces sin que nadie se los pida, tienen un tremendo problema: se quedan sin margen para equivocarse, y cuando cometen un error o fracasan, el costalazo es más fuerte. Hay muchos que han tenido esta desagradable experiencia: el telepredicador Jimmy Swaggart, después de que lo pillaron con una prostituta; Eduardo Bonvallet, primero con su recordado escándalo en el pub “El Tejazo” y posteriormente con su sonado fracaso como entrenador del Deportivo Temuco; etc. En lo personal, creo que, salvo Cristo, Buda y algún otro, no existen los “gurús”. Sin perjuicio de que siempre podemos aprender de la sabiduría y la experiencia de los demás, creo que todos los que estamos en este mundo somos aprendices, gente que, desde que nace hasta que muere está aprendiendo cómo vivir, y cuyo examen final va a ser frente al tribunal divino, después de muertos. Y si uno quiere enseñar, mejor hacerlo con el ejemplo más que con discursos desde un púlpito.

2º) El intelecto no basta: Como decía Kalamardo, un forista de FOTECH, “cuando la inteligencia intrapersonal y la interpersonal las tienes bajas, las demás son sólo decorativas”. Gerardo Rocha es un trágico ejemplo de lo que Daniel Goleman viene señalando desde la década pasada en sus trabajos sobre la inteligencia emocional: si uno no es capaz de controlar sus emociones, el intelecto no sirve para nada. Me acuerdo del caso del ajedrecista estadounidense Bobby Fischer, un personaje reconocidamente inteligente pero que se dedicó a “peinar la muñeca” y lo hizo hasta que murió, a comienzos de este año.

Tal como establece Howard Gardner con su “teoría de las inteligencias múltiples”, existen inteligencias más allá del mero intelecto, y muchas de ellas tienen que ver con nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. Lamentablemente, el sistema educacional vigente se ha concentrado históricamente en privilegiar el desarrollo del intelecto (aunque ahora, debido a su progresivo deterioro, ni siquiera eso lo hace bien) en perjuicio de las inteligencias inter e intrapersonales, las cuales nunca han sido tomados en cuenta. El resultado es que tenemos una sociedad con predominio de personas emocionalmente analfabetas, lo que puede explicar la gran cantidad de farmacias y de personas depresivas.

Yo creo que el intelecto es un don, un talento que Dios nos dio para cultivarlo y sacarle provecho en beneficio de la humanidad. Pero el intelecto por sí solo no basta para ser feliz ni realizarse en la vida. Como decía Sir Issac Newton, “lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”. En un artículo de “El Mercurio” de Santiago, se señaló que Gerardo Rocha solía decir que "la inteligencia (intelecto) aísla", y que, según él, tener un alto CI produce incomprensión, pues "somos capaces de percibir realidades que no todos ven". Además de eso, creo que el tener alto intelecto tiene otro problema: si uno no tiene un cable firmemente conectado a tierra, corre el gran riesgo de creerse invulnerable e indestructible, como si ello le permitiera prescindir de Dios. Muchas de las mayores catástrofes y tragedias no son causadas por tontos, sino que por inteligentes con el ego inflado. Por muy inteligente que uno sea, nunca hay que perder la humildad. ¿Y qué es la humildad? De todas las definiciones que he visto, la mejor la obtuve del predicador argentino Bernardo Stamateas: “la disposición a aprender”.

“El obstáculo más grande para el progreso espiritual, es creer que ya se progresó”

Tuesday, February 12, 2008

Mythbusters: el programa que los futuros ingenieros tienen que ver.


Aunque había oído hablar de este programa desde hace mucho, nunca le había prestado mayor atención. Hace poco empecé a verlos con más detenimiento, y me convertí en fanático de ellos. Son los “Cazadores de Mitos” o “Mythbusters”, una de las “joyas de culto” de la TV por cable, actualmente por las pantallas de Discovery Channel y como parte del programa “Sábado de Reportajes” de Canal 13.

Los cazadores de mitos son un grupo de expertos en efectos especiales que se dedican a poner a prueba la validez de algunos mitos y creencias populares, los cuales son clasificados en: verdaderos, posibles o falsos, según los resultados que obtengan. Algunos de los mitos analizados son los siguientes:

· Si los celulares afectan el funcionamiento de los instrumentos de un avión.

· Si el color rojo pone furioso a los toros.

· Si una pistola cargada se dispara si se deja en un horno encendido, etc.

Los simpáticos Adam Savage y Jamie Hyneman, con la ayuda de Salvatore “Tory “ Belleci, Grant Imahara y Kari Byron, usan todos sus conocimientos de ingeniería para diseñar complejos sistemas de simulación para comprobar la veracidad de estos mitos. Los experimentos desarrollados en este programa se pueden considerar como verdaderas “simulaciones”, en general muy bien planificadas y mediáticamente atractivos, donde abundan las explosiones espectaculares. Además, el programa es muy estimulante, lúdico y entretenido, pues Savage y Hyneman parecen verdaderos “niños” jugando con equipamiento caro, explosivos peligrosos y electrodomésticos varios. Aún en las pruebas más peligrosas, se les ve bromeando y jugando relajadamente. Se nota que disfrutan trabajando.

Pero más allá de lo televisivo, “Mythbusters” tiene todos los elementos para ser el programa de cabecera de los nerds y aspirantes a ingenieros. Lo que hacen es un buen ejemplo de lo que significa un trabajo de ingeniería. Ante cada mito por desentrañar, los cazadores trabajan en equipo, consultan con expertos, planifican, hacen cientos de ensayos, toman medidas de seguridad y analizan cada situación con mucho rigor y seriedad. Por ello, creo que los “Cazadores de Mitos” debieran servir como material de análisis en las aulas de ingeniería.

Para más antecentes, consultar en Wikipedia, Página Oficial en Inglés, y Página Oficial en Español.

Wednesday, January 24, 2007

APRENDER A PENSAR

Por David Owen. Extracto de "LIFE" (Oct. 1990), de Nueva York
Disponible en http://www.geocities.com/fdomauricio/aprender_a_pensar.htm?200722

El señor Whitson nos enseñaba ciencias naturales en sexto año de primaria. El primer día de clases, su exposición trató de una criatura llamada Gatiguampo, animal nocturno y mal adaptado al medio biológico, que se extinguió en la Era de las Glaciaciones. El maestro hizo pasar un cráneo de mano en mano, mientras explicaba el tema. Todos tomamos notas y más tarde, contestamos un cuestionario sobre esa lección.

Cuando me devolvió mi prueba quedé boquiabierto: una enorme equis roja tachaba cada una de mis respuestas. ¡Estaba reprobado! ¡Debía de haber algún error! Había repetido al pie de la letra las palabras del maestro. Luego supe que toda la clase había sido reprobada. ¿Qué había ocurrido?

Muy sencillo, nos explicó el señor Whitson. Él había inventado ese cuento del Gatiguampo. Jamás había existido tal especie. Por tanto, cada uno de los datos de nuestras notas era incorrecto. ¿Acaso queríamos que nos aprobara por contestar falsedades? Huelga decir que nos pusimos furiosos. ¿Qué clase de prueba era esa? ¿Y qué clase de maestro era ese?

Teníamos que habérnoslo imaginado, prosiguió el señor Whitson. En efecto: mientras circulaba entre nosotros el cráneo (que era de gato), ¿acaso no nos había dicho que no había quedado ningún vestigio del animal? Había hablado también de su asombrosa visión nocturna, del color de su piel y de otras muchas características de las que él no podría haberse enterado. Para colmo, le había puesto un nombre ridículo, y ni así habíamos maliciado la artimaña. Nos informó que anotaría los ceros de nuestras pruebas en las actas de exámenes oficiales.

El señor Whitson agregó que esperaba que hubiéramos aprendido algo de esa experiencia: los maestros y los libros de texto no son infalibles. Y nadie lo es. Nos recomendó no permitir que nuestras mentes se adormecieran y tener siempre el valor de expresar nuestra inconformidad cuando el maestro o el libro de texto nos parecieran errados.

Cada lección del señor Whitson constituía una aventura. Todavía hoy recuerdo, casi de principio a fin, algunas de sus disertaciones. Un día nos dijo que su Volkswagen era un organismo viviente. Tardamos dos días en armar una refutación que le pareciera aceptable. No se dio por satisfecho hasta que le demostramos no sólo que sabíamos lo que era un organismo viviente, sino también que teníamos la entereza de defender la verdad.

Aplicamos nuestro nuevo escepticismo a todas las materias de enseñanza. Esto ocasionó problemas al los demás maestros quienes no estaban acostumbrados a que los contradijeran. Nuestro maestro de historia, por ejemplo, disertaba sobre cualquier tema y, de pronto, se oían carraspeos y alguien susurraba: "Gatiguampo".

No he realizado ningún gran descubrimiento científico, pero las lecciones del señor Whitson nos infundieron a mí y a mis compañeros algo igualmente importante: el valor civil de mirar a las personas a la cara y decirles que están en el error. También nos enseñó que esta actitud puede ser divertida.

No todo el mundo le concede valor. En una ocasión le conté a un profesor de enseñanza primaria lo que hacía el señor Whitson. Aquel hombre se escandalizó. "No debió burlarse de ustedes así", comentó. Lo miré a la cara y le dije que estaba equivocado.

Saturday, June 03, 2006

La marcha de los pinguinos II: tratando de entender a la nueva generación


La marcha de los pinguinos II: tratando de entender a la nueva generación
Intento rápido de entender a la generación de estudiantes que remece a la sociedad chilena (Bonus track: imágenes EXCLUSIVAS del paro en Valparaíso y Viña del Mar)

Además de poner en el tapete el tema del pésimo estado de nuestra educación, los “pingüinos” en paro han evidenciado que la generación adulta no ha sido capaz de entenderlos y de comunicarnos bien con ellos.



Esto va más allá de la ineficiencia de las autoridades de turno para prever y manejar las crisis. El tema es que, simplemente, los miramos en menos: como un grupo de pendejos que estaban jugando a ser “grandes”, pero no sabían donde estaban parados; como un grupo de mocosos flojos e ignorantes, fanáticos recalcitrantes de la ley del mínimo esfuerzo, carentes de la más mínima disciplina; desinteresados en todo lo que vaya más allá de su propio ombligo; que comulgan fácilmente con cualquier rueda de carreta; y sin más aspiraciones en la vida que ser parte del Team Mekano. Aunque son impulsivos (seguir con el paro después de la propuesta de la residenta Bachelet no me pareció muy astuto que digamos), la mala calidad de la educación se ha traducido en peor preparación y tienen todos los males de la inexperiencia, ha quedado claro que las generaciones adultas los hemos subestimado terriblemente.

Estos estudiantes han mostrado cualidades que nadie se imaginó que tenían. Aquí van:



* Un discurso coherente, más allá de que uno pueda concordar o no con lo que proponen. Algunos incluso han evidenciado una cabeza más clara que muchos políticos. Es cosa de leer algunos blogs de adolescentes para darse cuenta que, más allá de sus ripios, son capaces de pensar y escribir en forma bastante más que decente.

* Un grado de disciplina y organización francamente envidiables. En un comienzo, los secundarios se veían más organizados que el propio equipo de gobierno. La manera en que han administrado las tomas y sus actividades de manera de minimizar los hechos de violencia, reflejado en las imágenes de grupos de escolares dándole “guaraca” a algunos delincuentes que se estaban aprovechando del movimiento resultan demostrativos. Esto resulta extraño si pensamos en lo que sucede en muchas salas de clases, con alumnos conversando y molestando. No se trata del concepto reduccionista de la disciplina de las formaciones militares, de la tropa de alumnos sumisos trabajando en silencio so pena de recibir un varillazo en la espalda. Se trata de disciplina organizacional, centrada en un objetivo. Tal parece que. Cuando a estos chicos les interesa algo, son capaces que aguantar dias y dias durmiendo mal, comiendo poco y soportando presiones de diverso tipo.  


* Un manejo notable de las posibilidades que les brinda la tecnología (celulares, fotologs, blogs). Y esto es especialmente importante, pues estos chicos se mueven como peces en el agua a través de la Internet, mientras que los adultos muchas veces no sabemos a qué atenernos. Estos chicos crecieron con el control remoto en la mano, y por ello no extraña que sepan cómo manejarse ante las cámaras.
* Saben que están tratando con políticos, es decir, con tipos que saben como negociar y manipular. A lo mejor su reticencia a negociar se explica porque saben que, a la primera distracción, les pueden encajar un gol, y manejar las cosas de manera de acallarlos y dejar las cosas más o menos igual. En pocas palabras, quieren respuestas concretas y no solamente buenas intenciones.

* Compromiso. Han demostrado interés por temas sumamente profundos. Cuando estos cabros se interesan en algo, son capaces de jugarse a muerte por ello.

* Una personalidad y una pachorra que me hubiera gustado tener a su edad. A lo mejor no saben tanto como nosotros en cuanto a conocimientos académicos, pero saben pararse de igual a igual ante cualquiera. Y, al menos hasta ahora, han sabido mantenerse en pie. Recuerdo que en mi colegio, en más de alguna ocasión mis compañeros querían cambiar una prueba o se quejaban de un profe, pero a la hora de encarar, se “cortaban enteros” y le quitaban el piso al presidente de curso. Ni en nuestros mejores sueños nos imaginamos logrando ni el 1% de lo que pudieron hacer estos cabros, que es nada menos que poner en jaque a un gobierno y mantener en vilo a un país.


La gran conclusión que puedo sacar de esto es que a los actuales secundarios no se les puede tratar de la misma manera que a los de antaño, con ese irritante desprecio por la “inexperiencia”, propio de la pedantería de quienes dicen o creen “saber más”. Porque ¿qué es la experiencia? Nada más que una serie de paradigmas bien aprendidos, que en mundo donde los cambios no eran tan grandes y las reglas eran más bien estables, podían asumir una validez general. Pero ahora los paradigmas cambian constantemente y hay que estar en constante proceso de aprendizaje, por lo que toda esa experiencia previa no sólo puede resultar inútil, sino que además hasta contraproducente. Ya no vale tanto eso de que “la juventud es una enfermedad que se pasa con el tiempo”, ni menos decirles “hazme caso porque yo soy más viejo que tú”, porque además hay muchos terrenos en los cuales ellos se manejan mejor que nosotros. Dentro de todos los cambios, el primero es dejar de tratarlos como tipos limitados, y dejar de imponerles nuestras experiencias de vida como verdades absolutas, porque las adquirimos en circunstancias absolutamente diferentes a las actuales.

Aplicando eso al tema de la enseñanza: estos cabros no son lesos, y se dan cuenta que le están pasando mal la materia, y además le están pasando cosas sin utilidad práctica. Aquí hay algo que siempre les digo a mis alumnos: a lo mejor lo que yo les estoy pasando en sí no les va a permitir ganar una sola moneda (a menos que no encuentren pega y se dediquen a la docencia), pero todo el trabajo mental e intelectual que van a tener que desarrollar para aprenderlo si que les va a servir. Al final, los conocimientos (que en el fondo son paradigmas) son entes desechables que sirven en la medida de su utilidad. Creo que las escuelas y universidades, más que meros acumuladores de información, harían mejor en formar atletas intelectuales, con mentes ágiles, críticas, flexibles y ávidas de aprendizaje. En ese sentido, las materias, más que un fin en sí, sería más bien un pretexto para desarrollar estas mentes atléticas.


Este es un tema para sociólogos, cientistas sociales, expertos en educación, académicos y para la sociedad en general. Lo único seguro es que nos enfrentamos a otro tipo de adolescente, absolutamente diferente a los tipos sumisos y reprimidos de finales de los 80, y con los que la manera tradicional de hacer las cosas ya no parece servir como antes. Ya no se trata de pescarlos de la oreja y dejarlos castigados sin comida.  

Tuesday, May 30, 2006

Luciano…..


Luciano…..
Un modesto y sentido homenaje al Dr. Luciano Laroze Barros (QEPD), colega recientemente fallecido.

Nunca me tocó ser su alumno. Durante toda mi carrera como estudiante de la Universidad Santa María solamente lo ubicaba como uno de los profesores más antiguos del departamento de Física. La primera vez que me tocó trabajar con él fue cuando hice mis primeras armas como profesor de Física 100. Ahí me pude dar cuenta de la rigurosidad con que Luciano abordaba su trabajo docente, así como de la manera apasionada con que defendía sus ideas. Recuerdo la vez en que, con la ingenuidad propia de los profesores debutantes, fui a mostrarle unas transparencias que había desarrollado para usarlas en las clases, y Luciano, en forma respetuosa pero apasionada, me las rechazó. Fue mi primer, único y gran encontrón con el “estilo Laroze”. A pesar de no concordé con muchas de sus ideas acerca de la docencia, siempre mantuve una relación sumamente respetuosa con él, la que me correspondió con un trato muy amable. Hasta este año me pedía ayuda para revisar los certámenes de Física 100 para ver si los “duendes” habían metido sus manos en ellas, y para detectar hasta el más mínimo detalle (la “especialidad de la casa” de Luciano) que pudiera provocar un “despelote” generalizado entre los nerviosos mechones.

Con él, se va una parte importante de la historia de la universidad. Ya no se da en estos tiempos que alguien le dedique toda su vida a una institución. Fue uno de los primeros académicos de la universidad que se atrevió a doctorarse cuando a nadie en Chile se le pasaba por la mente hacerlo. Durante su vida realizó un destacado trabajo tanto en el ámbito docente como en el académico. Mantuvo una posición firme en favor de la excelencia académica, concepto tantas veces mencionado pero tan mancillado en este último tiempo.

Su descenlace fue fulminante. En dos semanas, un sorpresivo cáncer lo sacó de su incesante actividad académica. Aunque suene cliché, la vida es frágil. Uno nunca sabe cuándo Dios nos va a llamar a su casa a rendir cuentas por nuestra vida. Creo que una de las mejores maneras de morir es como la de Luciano: al pie del cañon, trabajando intensamente en lo que a uno le apasiona. Luciano dio su vida a la USM, y por ello que merecía más que nadie que su responso fúnebre se haya realizado en el hall del edificio A. Me reconfortó ver a su señora, la profesora Patricia Navarrete (que fue mi profesora de Biología en los SSCC de Valparaíso) y a sus hijos David (heredero de su labor académica y científica) y Lisa (con quien trabajé en un periódico que teníamos en el colegio llamado “El Vocero” y que ahora es toda una posgraduada) con la sensación de tranquila resignación que da el saber que su ser querido está en las manos de Dios y despedido con todos los honores por la institución a la que le dedicó su vida.
Ahora Luciano está en otra dimensión, quizás diferente a las tantas que estudió durante su vida. Seguramente Newton, Faraday y todos los demás próceres le aclararon todas las dudas que le quedaron y, por primera vez, puede apreciar la infinita belleza del universo al que dedicó su vida a comprender y enseñar. Para un amante de la ciencia y de la verdad, mejor premio que ése no puede haber.

Luciano, descansa en paz.